Éste canta a la muerte
y con sus afanes hace una maraña
y con uno de sus dedos señala
el punto que desea limpio
Es un rey y canta a la muerte
diciendo donde con una guitarra
sin cuerdas, sin clavijas
sin nada, sin guitarra
Él canta para mostrar su poder
cuán dueño de su trozo de universo
y señala enorme las cosas como quemándolas
dando su escudo a nadie y su espada a las entrañas
Éste que digo no es lo que cree
es ojos cansados y ojeras profundas
este canta a la muerte
y no sabe que su voz está helada.
No sabe su vida metida en el canto de la muerte
martes, 30 de junio de 2009
lunes, 15 de junio de 2009
La Farándula de la literatura
Aún sigo escuchando risitas
como tener la puerta abierta
y que entren voces.
Porque la ciudad se cansó de perseguirme
cuando avanzo bajo cielos hipnóticos,
cuando entierro huesos en los bolsillos,
para darme ánimos de hombre.
Cayendo (y qué idiota decir cayendo)
Sudando entre las paredes invisibles
Tiendo me una tarde de siesta
O de aguas hechas golpe de martillo
Construyendo la verdadera honradez
La que no entre recomendada
Porque esto es una casa de putas
"Y los poetas sus campanilleros"
Denme por eso una garra potente
Una valentía de grito solo
Como correr por la arena, sin agua
No temiendo de los buitres
Ni de lagartos que den la lengua en bandejas de sol.
Quiero me de arriba en la montaña
Hecho chillido de carreta sin aceite
Que camina por lo oscuro a gran velocidad
Con sonrisas de cadáver o esqueleto
Cuando los árboles siguen la senda hacia atrás
Gratis, sin pagar el pasaje.
como tener la puerta abierta
y que entren voces.
Porque la ciudad se cansó de perseguirme
cuando avanzo bajo cielos hipnóticos,
cuando entierro huesos en los bolsillos,
para darme ánimos de hombre.
Cayendo (y qué idiota decir cayendo)
Sudando entre las paredes invisibles
Tiendo me una tarde de siesta
O de aguas hechas golpe de martillo
Construyendo la verdadera honradez
La que no entre recomendada
Porque esto es una casa de putas
"Y los poetas sus campanilleros"
Denme por eso una garra potente
Una valentía de grito solo
Como correr por la arena, sin agua
No temiendo de los buitres
Ni de lagartos que den la lengua en bandejas de sol.
Quiero me de arriba en la montaña
Hecho chillido de carreta sin aceite
Que camina por lo oscuro a gran velocidad
Con sonrisas de cadáver o esqueleto
Cuando los árboles siguen la senda hacia atrás
Gratis, sin pagar el pasaje.
lunes, 1 de junio de 2009
La Biblioteca
Debido al alto índice de morosos en la biblioteca de la universidad, se ha decidido cambiar radicalmente los métodos de disuasión. Las suspensiones por días de atraso se tornan obsoletas. Siempre hay un amigo fiel que va y ayuda a los morosos en desgracia, realizando el préstamo que necesitan. No se puede aceptar mas esta burla al sistema. Con ello el estudiante arrastra a su amigo al vicio de la corrupción, crimen harto más dañino para nuestra sociedad. De continuar así la situación final será el libertinaje. Y no puede existir nada peor que profesionales libertinos.
Hay una forma simple de corregir a las manzanas podridas: el látigo. Se establecerá una cuota de cinco latigazos por día de atraso. Una zona especial será habilitada en el patio de la biblioteca, con poste y grilletes. Para libros “de consulta” el castigo será de cinco latigazos por hora de atraso. La ley no hará distingos de sexo, año o promedio de notas. Para aquellos que reincidan tenemos las mazmorras, ubicadas bajo la oficina del Ilustrísimo Decano. Allí tendrán seis meses de tormentos, sin ver el sol, a pan y agua, durmiendo en el suelo, rogando a los santos una compasión que no obtendrán, oyendo como arriba de ellos van felices los buenos alumnos a devolver los libros cuando corresponde.
Ya verán como eliminaremos para siempre a los morosos. Y cuidado que estamos pensando en soluciones semejantes para otras alimañas viciosas que han estado en el pecado de la lujuria (que se me perdone nombrar esa horrible palabra) dentro de la misma biblioteca. Cuidado que no descansaremos hasta extirparlos como un absceso.
lunes, 18 de mayo de 2009
Las drogas y el zoo
Las drogas fueron inventadas en épocas pretéritas, cuando no existían zoológicos.
El problema, el grave problema que genera la droga, es que los bichos que se tienen durante las visiones son por entero imperfectos, del tipo burros verdes, elefantes morados o chanchos con alas.
Es por eso que el método de ver animales por medio de tóxicos fue rechazado por los espíritus más realistas dando origen a los primeros zoológicos de verdad.
“Si quieren ver animales”, dijeron, “que paguen una entrada al estado y no una dosis al traficante". Ahí el ser humano perdió un poco más de su libertad. Pero, al fin, pudo ver a los chanchos con alas en una jaulita del zoo.
lunes, 11 de mayo de 2009
La posibilidad de la bandera
La bandera de Chile es curiosa; blanco, azul y rojo, pintados en tres sectores divididos en sección áurea, dirán los geómetras más patriotas. Y la estrella que es una y solitaria. Pero me parece, o le parece a mis ojos, que el origen de nuestro pabellón es algo apócrifo. Para demostrarlo basta echar un vistazo a la bandera norteamericana. La original, la que venía con trece estrellas, trece barras rojas y trece barras blancas. Esto era así por que en un principio eran trece los estados de la unión.
Aquí somos unitarios (lo dice la constitución) y por eso la unidad de cada uno de los guarismos en nuestra bandera. Nuestra bandera, entonces, es una copia común y silvestre. No debiera extrañarnos la casi igualdad entre las banderas de Chile y Texas. Es comprensible el asombro de los gringos.
lunes, 27 de abril de 2009
Gente Linda
En el barrio donde habita la gente linda no hay nadie en las calles. Es que la gente linda se esconde; el calor, el aire y el polvo pueden ser nocivos para ellos.
En el barrio hay gente que no es linda y tampoco sale a la calle. No se les permite salir por un asunto de prestigio. Las compras las hace la servidumbre a altas horas de la noche, con máscaras si es posible.
La gente linda se complica un mundo cuando va al trabajo. Pasan rápido de la casa al auto, del auto a la oficina, usando gruesas gafas, usando los túneles inflables de los futbolistas. La fotofobia es muy común entre ellos.
Los túneles son traslúcidos, sin embargo. Deben mostrar que son bellos a los turistas que pasan. Y luego van a los radiantes edificios, de vidrios polarizados con protección UV. Esos edificios también están en el barrio de la gente linda.
La gente linda jamás sale de su barrio, porque afuera, rodeándoles, se halla la gente fea. Ellos no pueden soportar semejante escena cuando la ven por sus enormes televisores.
lunes, 20 de abril de 2009
Justicia Vegetal
Yo creo que si llevamos tantos años viéndole el ojo a la papa, las papas deberían tener el derecho a mirarnos el ojo a nosotros.
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